Miembros ajenos a la progenie; hoy tengo que deciros que en este mundo gobernado por la ciencia y la razón, aquellos que vivimos nuestras pasiones con entusiasmo nos vemos juzgados, sentenciados y crucificados por los presuntos adalides de la libertad y la democracia.
Si, como ya os habréis dado cuenta os hablo de mi última y más querida adquisición. Una vitrina.
El fabuloso mundo de la vitrina se remonta al principio de los tiempos, cuando el hombre de las cavernas quiso coleccionar huesos de animales salvajes y peligrosos. Durante siglos esto permaneció así, hasta que las mujeres, “dueñas” de la casa(obviamente me refiero al espacio vital no a la propiedad en si misma) se apropiaron de las vitrinas para poner las típicas chorradas de mujeres. Pero ha llegado el momento de que el hombre vuelva a otorgarle ese sentido atávico que la vitrina conlleva. Exponer muñecos de acción de 3 ¾.
Los déspotas que buscan el insulto fácil no comprenden las verdaderas razones de la vitrina.
En primer lugar esta la exposición. SI, es necesario exponer para poder acompañar la visita de un forastero con la clara muestra de las figuras que uno posee. Si es apropiado se puede acompañar con un explicación pormenorizada de la figuras en si mismas.
En segundo lugar esta nuestro enemigo más aferrimo: el polvo. No sólo su molesta presencia empaña la visión de estas pequeñas obras de arte, además las daña. Hemos de tener en cuenta que no pueden ser mojadas pues su baño de pintura podría diluirse. El tratamiento debe ser en seco. (lo cual lleva mucho tiempo y paciencia)
(En la foto se puede ver mi dedo entre un mar de polvo)
En tercer lugar, y relacionado con los otros dos, está el problema de apilar y coger las figuras cuando en un momento las quieras limpiar, cambiar de posición o mostrar de manera próxima a aquellos que se lo merezcan. Es fácil encontrar figuras caídas o mal colocadas en una colección sin vitrinas.
(en la foto vemos a luke Skywalker sin poder hacer el pino. Su verticalidad se ha perdido causa de algún factor ajeno a la propia colección)
Espero haber dejado claro que la vitrina es un mueble que dios dio al hombre para que los niños, las mujeres y el polvo no pudieran tocar sus colecciones. Amen.
Si, como ya os habréis dado cuenta os hablo de mi última y más querida adquisición. Una vitrina.
El fabuloso mundo de la vitrina se remonta al principio de los tiempos, cuando el hombre de las cavernas quiso coleccionar huesos de animales salvajes y peligrosos. Durante siglos esto permaneció así, hasta que las mujeres, “dueñas” de la casa(obviamente me refiero al espacio vital no a la propiedad en si misma) se apropiaron de las vitrinas para poner las típicas chorradas de mujeres. Pero ha llegado el momento de que el hombre vuelva a otorgarle ese sentido atávico que la vitrina conlleva. Exponer muñecos de acción de 3 ¾.
Los déspotas que buscan el insulto fácil no comprenden las verdaderas razones de la vitrina.
En primer lugar esta la exposición. SI, es necesario exponer para poder acompañar la visita de un forastero con la clara muestra de las figuras que uno posee. Si es apropiado se puede acompañar con un explicación pormenorizada de la figuras en si mismas.
En segundo lugar esta nuestro enemigo más aferrimo: el polvo. No sólo su molesta presencia empaña la visión de estas pequeñas obras de arte, además las daña. Hemos de tener en cuenta que no pueden ser mojadas pues su baño de pintura podría diluirse. El tratamiento debe ser en seco. (lo cual lleva mucho tiempo y paciencia)
En tercer lugar, y relacionado con los otros dos, está el problema de apilar y coger las figuras cuando en un momento las quieras limpiar, cambiar de posición o mostrar de manera próxima a aquellos que se lo merezcan. Es fácil encontrar figuras caídas o mal colocadas en una colección sin vitrinas.
Espero haber dejado claro que la vitrina es un mueble que dios dio al hombre para que los niños, las mujeres y el polvo no pudieran tocar sus colecciones. Amen.

