Rocky Marciano es un punto a parte en el mundo del boxeo mundial. 49 combates, 49 victorias (43 por KO). Y los rivales no fueron unos tuerce botas precisamente. Nombres como los de Joe Louis, Jersey Joe Walcott, Ezzard Charles y Archie Moore besaron la lona tras probar el sabor de la temible pegada de este chico de Massachussets.
Rocco Marchegiano nace un 1 de septiembre de 1923. Hijo de inmigrantes italianos, hereda la dureza de su madre y la determinación de su padre.
Obviamente, este hijo de inmigrantes italianos era blanco. Esto que puede parecer una perogrullada no lo es. En su época los hombres de color ya dominaban por completo el mundo de las doce cuerdas.
Nada más nacer, Rocky se enfrentó a su combate más complejo. Una neumonía estuvo a punto de llevárselo por delante con un año y medio de vida. Durante semanas estuvo en coma y los médicos lo habían desahuciado; pero su abuela de 90 años obligó a abrirle la boca al niño y hacerle beber caldo de pollo templado. Rocky reaccionó y salvó la vida.
El sueño del pequeño Rocco era convertirse en jugador profesional de béisbol… pero la guerra se cruzó en su camino. Le destinaron a Gales y en un taberna le propinó una paliza a un australiano (ey!, los australianos son tipos duros) La paliza fue tan brutal que pusieron de manifiesto que aquel chico tenía madera de boxeador.
De vuelta en Estados unidos decide probar fortuna en los cuadriláteros. Su apellido, Marchegiano era, y sigue siendo, de difícil pronunciación y después de unos cuantos combates se le buscó un apodo. Un locutor de radio lo bautizó como Marciano.
Rocky era de estatura media, tirando a bajo, a consecuencia de lo cual debía trabajar en las distancias cortas (una envergadura de brazos grande permite estar más lejos del otro púgil y tener más tiempo para reaccionar y protegerse…) pero la pegada de Rocky era salvaje. Tan salvaje era que en algún momento de su carrera estuvo preocupado porque los combates no le duraban más de uno o dos asaltos y las bolsas eran escasas.
Como ya mencioné en el anterior artículo, Rocky acabó con la carrera de otro mito, Joe Louis. Joe era grande, de los más grandes que han pisado la lona y por eso pudo aguantar ocho largos asaltos. Pero lo mejor de Marciano aún estaba por llegar. Por ejemplo, el derechazo que tumbó a Jersey Joe Walcott es uno de los golpes más recordados de la historia. Además, una curiosidad, fue un lugar mítico, porque fue en Philadelphia, en el mismo escenario donde años antes había caído el mito de Jack Dempsey.
La pelea con Walcott fue una gran pelea. En ella, Rocky besó la lona por primera vez. La izquierda de Walcott dominaba totalmente el combate, pero Walcott descubrió la verdad después del combate. Por mucho que le pegara, Marciano era como una locomotora que a toda velocidad no siente ni padece el impacto de aquello que se le pone por delante. Según Walcott, “Marciano era un tipo extraordinario que desconocía lo que era el dolor”
Marciano se rehizo en el cuarto asalto, la visión le falló en el octavo y en el 13º llegó el desenlace: la derecha de Marciano se incrustó en el mentón de Walcott que se tambaleó y desconcertado sólo pudo encajar la izquierda que acabaría con el combate. El título era de Rocky.
Walcott pidió revancha, Rocky se la dio y sólo leduró un asalto.
Rocky se enfrento a duras pruebas, saliendo airoso de todas. El bravísimo duelo con La Starzza y sobre todo contra Ezzard Charles, quien tuvo el honor de ser el único que duró los 15 asaltos. Sus dos peleas contra Charles también pertenecen a la historia del boxeo. En el Yankee Stadium, abarrotado. En el primer combate, como he dicho, Charles aguantó los 15 asaltos para perder por los puntos, pero en el segundo, Charles le rompió la nariz a Rocky en el sexto, y en el octavo no pudo más que aguantar el chaparrón de golpes que lo llevaron a la lona dos veces hasta que el arbitro acabó la cuenta de diez.
La última defensa del título la hizo contra un veterano de lujo, Archie Moore, quien con 41 años pudo tumbar a Rocky, pero que acabó con KO en el noveno.
En el 56 anunciaba su retirada, dolido por todas sus batallas y dolido porque su manager le había estafado.
En 1969 en la víspera de su 46 cumpleaños viajaba en avión junto con tres amigos, aquel avión se estrelló llevándose la vida del mito.
KO. De Walcott


